La UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad reconociendo el valor inestimable de su torre y su techumbre. La catedral de la última capital de provincia es la primera en arte mudéjar.
La reciente restauración del artesonado nos permite descubrir los increíbles métodos constructivos de los mozárabes y contemplar, en cientos de imágenes, un vivo microcosmos de la vida en la España del siglo XIII. Un tesoro hasta ahora ignorado.