Una de las figuras más extraordinarias del siglo XVII en España y América fue sin duda don Juan de Palafox y Mendoza. Hijo ilegítimo del Marqués de Ariza, fue promocionado por el Conde Duque de Olivares. Llegó a ser Arzobispo de Puebla de los Ángeles, que le debe su espléndida catedral y el auge de la fe. Fue también Virrey y Capitán General de Nueva España, escritor, promotor de las artes, poeta, jurista y defensor de los indios.
Perseguido y calumniado, su vida parece una novela de aventuras. Termina con la intervención del rey Felipe IV que le ordena volver a España, donde acabó sus días como obispo de Burgo de Osma. Murió en olor de santidad y su proceso de canonización, apoyado por papas y reyes, se vio interrumpido por múltiples vicisitudes. Recientemente se ha vuelto a abrir y se encuentra en Roma en fase avanzada.
Las bellas imágenes de este programa han sido tomadas en buena parte en México y en los lugares de España donde vivió. También se han recreado por medio de un actor algunos episodios de su vida.